La Tertulia Deportiva

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Grandes Rivalidades 3: Lakers-Celtics

La madrugada del jueves al viernes comienza por fin la gran final de la NBA, el duelo soñado. Atendiendo a las numerosas peticiones de nuestros visitantes, volvemos a publicar el post en el que el 15 de febrero hablábamos extensamente de esta gran rivalidad deportiva:

Ahora que se por fin se vuelve a hablar de una final Lakers-Celtics en la NBA, os explicamos la rivalidad entre estos dos equipos.

LOS ANGELES LAKERS-BOSTON CELTICS


Es la gran rivalidad del deporte americano. Juntos suman la mitad de los anillos de toda la Historia de la NBA (16 los verdes bostonianos y 14 los púrpura californianos).
Su rivalidad ha marcado varias épocas en la NBA, y comenzó especialmente en la década de los 60. Entre los años 1962 y 1969 los Celtics ganaron las finales frente a los Lakers nada menos que en 6 ocasiones. Toda una frustración para los Lakers de Jerry West y Elgin Baylor frente a los Celtics del gran Bill Russell, “Señor de los anillos”, el jugador con más anillos de la Historia (11). En 3 de esas 6 finales las series llegaron a un dramático séptimo partido, pero invariablemente siempre ganaban los intratables Celtics.
De esta primera tanda de finales destacó en especial la última, la del año 1969. Era el último año de Bill Russell, y los Celtics se convertían en el equipo más viejo de la Historia que llegaba a unas finales. En el otro lado, los favoritos y remozados Lakers, que ese año habían fichado al todopoderoso Wilt Chamberlain para que acompañara a West y Baylor en el empeño de acabar por fin con la dinastía dictatorial de los de Boston. Las finales llegaron al séptimo partido, a jugar en el Forum de Los Angeles. La expectación fue tremenda, y los aficionados californianos alardearon y prepararon una fiesta de celebración por todo lo alto. Antes de salir a la cancha, el viejo capitán de los Celtics, Bill Russell les dijo a sus compañeros: “Esta noche pueden pasar muchas cosas, menos que nos ganen. Chicos, no nos pueden ganar, somos los Celtics”. En un partido durísimo, Russell dictó su última lección, cogió 21 rebotes y ganó su 11er anillo, 108-106.
Vídeo del final y post-partido, con entrevista en el vestuario al gran Bill Russell http://es.youtube.com/watch?v=VSAVusK3a1E
Al año siguiente, con Russell ya retirado, los Celtics no entraron ni en playoffs.
La rivalidad se dio una tregua durante los 70, y se hizo universal durante la década de los 80. En la temporada 1979/80 llegaron a ambos equipos dos jóvenes que se convertirían finalmente en auténticos mitos del baloncesto. A Boston llegaba el blanco y aparentemente desgarbado Larry Bird. A Los Angeles, el jugador de la eterna sonrisa, “Magic” Johnson. Desde la primera temporada las dos superestrellas rivalizaban en talento. El país entero suspiraba por verles finalmente en una final de la NBA, y rememorar el duelo entre las dos franquicias históricas.
Los Lakers ganaron el título en 1980 y 1982 a los Sixers de Philadelphia, y los Celtics ganaron en 1981 ante los Houston Rockets. Parecía como si una maldición impidiera ver la final soñada.

Nada de eso. En 1984 ambos equipos se plantaban por fin en la final. El mundo del deporte se paralizó para contemplar las series finales. Y, por supuesto, no defraudaron. Los Celtics eran el equipo “blanco” (tenían la plantilla con más jugadores blancos de la NBA), el de la austeridad y el orgullo (“Celtics Pride”), y los Lakers eran el equipo “negro”, el del espectáculo y la diversión (“Showtime”). Las finales se jugaban aún bajo el formato 2-2-1-1-1 (desde el año siguiente adoptaron el actual 2-3-2). En el primer partido, los Lakers ganaron en el mítico Boston Garden por 109-115. En el segundo, con los Celtics obligados al triunfo, los Lakers ganaban 113-115 a falta de 18 segundos cuando Gerald Henderson cortó un pase de James Worthy, anotó el empate y permitió la prórroga, en la que finalmente se impusieron los de Boston por 124-121.
Vídeo del famoso robo que cambió las finales. http://es.youtube.com/watch?v=BUx-O2DnPeg
Mención aparte merece este Gerald Henderson por dos cosas que casi nadie recuerda y que ahora os contamos. Fue el jugador que en 1979 luchaba por entrar en los Celtics con un joven talentoso hijo de inmigrantes griegos. El griego se lesionó antes del inicio de temporada y el puesto fue para Henderson. El apenado joven heleno cogió las maletas y volvió a la patria de sus padres. Su nombre: Nikos Gallis (un día hablaremos de este increíble jugador). La segunda cosa curiosa de Henderson es que, tras ese robo, su fama y cotización se elevaron muy por encima de su calidad real. El zorro presidente eterno de los Celtics, Red Auerbach, aprovechó ese momento y lo vendió a Seattle. El precio, la primera elección del draft de 1986. En ese draft los Celtics eligieron gracias a este movimiento en el número 2, y se hicieron con la joya que Auerbach había seguido desde hacía tiempo: Len Bias, el que habría sido el verdadero rival de Jordan. Dos días después de la elección, Bias murió de sobredosis de cocaína, y los Celtics no volvieron a ganar el título desde entonces.
Vídeo para que os hagáis una idea de cómo jugaba Len Bias
http://es.youtube.com/watch?v=4qHB7TAoUUc&feature=related
Pero volvamos a las finales del 84. El tercer partido fue una barrida total. Los Lakers desplegaron su famoso juego de contraataque y destrozaron a los Celtics por 137-104, con 21 asistencias espectaculares de “Magic” Johnson. Larry Bird vio su orgullo herido, se fue de la pista golpeando objetos y pronunció unas durísimas declaraciones contra sus propios compañeros, a los que llamó algo así como “nenazas”. El cuarto partido fue el de “La guerra total”. Los Celtics se emplearon con especial dureza. Se produjeron múltiples broncas. Las más famosas, las de la falta flagrante de McHale sobre Kurt Rambis o la mítica bronca “face to face” entre Kareem Abdul-Jabbar y Larry Bird.
Vïdeo de la bronca del 4º partido del 84.
Finalmente Boston ganó aquella batalla, ya todo un clásico, por 129-125 en la prórroga. El 5º fue para Boston en el llamado “Partido del calor”, pues se jugó a más de 37ºC por una sospechosa avería del aire acondicionado del vetusto Boston Garden. Los Angeles ganó el 6º y se llegó a un definitivo 7º en el Garden. Las audiencias televisivas se dispararon hasta límites desconocidos. Finalmente los Celtics se impusieron por 111-102 y Larry Bird fue elegido MVP de las finales.
El año siguiente, 1985, se volvieron a citar en las finales: la revancha. El formato era ya de 2-3-2, como actualmente. Los Celtics comenzaron en casa arrasando a los Lakers por 148-114 en el partido conocido como “El día de la masacre”. Pero, como hemos visto en tantas ocasiones, no conviene humillar a los grandes del deporte. En el 2º partido, también en Boston, el viejo Kareem Abdul-Jabbar jugó uno de los mejores partidos que se recuerdan. Acabó con 30 puntos, 17 rebotes y 8 asistencias y la serie se empataba 1-1. De vuelta a L.A., los Lakers ganaron 2 partidos y Boston uno. La serie volvía a Boston con 3-2 para los Lakers. En el 6º partido se produjo algo único. Los Lakers ganaron 100-111 y se convirtieron en el primer equipo (y hasta ahora único) en ganar un título de la NBA en la cancha de los Celtics. Una profanación en toda regla. Kareem fue elegido MVP de aquellas finales, con 38 añitos.
Vídeo del final de aquel histórico partido y la posterior celebración.
El año 1987 fue el último en ver una final entre los dos clásicos. Fue la final recordada sobre todo por el 4º partido, en el que ganaron los Lakers en Boston 106-107 gracias al famoso “Baby Sky Hook” de “Magic” Johnson.
Vídeo completo del útimo minuto de aquel partido. Todo un clásico
Los Lakers acabaron ganado 4-2 y “Magic” fue elegido MVP de las finales.

Desde entonces, los Lakers ganaron el anillo el año siguiente a los “Bad Boys” de Detroit, y volvieron a tener una época ganadora con la pareja Shaquille O´Neal-Kobe Bryant, que ganaron 3 anillos (2000, 2001 y 2002). Los Celtics, con la trágica muerte en 1986 de la figura sobre la que iban a levantar un nuevo proyecto, Len Bias, ha vivido dos décadas de travesía del desierto. Pero por fin están de vuelta. Con un poco de suerte, a lo mejor en pocos meses el mundo del deporte se planta de nuevo frente al televisor para ver el enésimo capítulo de la guerra total entre el orgullo irlandés de Boston y el espectáculo hollywoodiense de Los Angeles. Y Gasol, de protagonista.
Lakers-Celtics, hagan apuestas.

By Pepe

Éste era el post, casi premonitorio. Os dejamos también con sendos vídeos del showtime de los Lakers y del gran pájaro blanco Larry Bird. Disrutad de las Finales por excelencia
ÍNDICE DE RIVALIDADES:

Junio 4, 2008 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 3 comentarios

Grandes Rivalidades 3: Lakers-Celtics

La madrugada del jueves al viernes comienza por fin la gran final de la NBA, el duelo soñado. Atendiendo a las numerosas peticiones de nuestros visitantes, volvemos a publicar el post en el que el 15 de febrero hablábamos extensamente de esta gran rivalidad deportiva:

Ahora que se por fin se vuelve a hablar de una final Lakers-Celtics en la NBA, os explicamos la rivalidad entre estos dos equipos.

LOS ANGELES LAKERS-BOSTON CELTICS


Es la gran rivalidad del deporte americano. Juntos suman la mitad de los anillos de toda la Historia de la NBA (16 los verdes bostonianos y 14 los púrpura californianos).
Su rivalidad ha marcado varias épocas en la NBA, y comenzó especialmente en la década de los 60. Entre los años 1962 y 1969 los Celtics ganaron las finales frente a los Lakers nada menos que en 6 ocasiones. Toda una frustración para los Lakers de Jerry West y Elgin Baylor frente a los Celtics del gran Bill Russell, “Señor de los anillos”, el jugador con más anillos de la Historia (11). En 3 de esas 6 finales las series llegaron a un dramático séptimo partido, pero invariablemente siempre ganaban los intratables Celtics.
De esta primera tanda de finales destacó en especial la última, la del año 1969. Era el último año de Bill Russell, y los Celtics se convertían en el equipo más viejo de la Historia que llegaba a unas finales. En el otro lado, los favoritos y remozados Lakers, que ese año habían fichado al todopoderoso Wilt Chamberlain para que acompañara a West y Baylor en el empeño de acabar por fin con la dinastía dictatorial de los de Boston. Las finales llegaron al séptimo partido, a jugar en el Forum de Los Angeles. La expectación fue tremenda, y los aficionados californianos alardearon y prepararon una fiesta de celebración por todo lo alto. Antes de salir a la cancha, el viejo capitán de los Celtics, Bill Russell les dijo a sus compañeros: “Esta noche pueden pasar muchas cosas, menos que nos ganen. Chicos, no nos pueden ganar, somos los Celtics”. En un partido durísimo, Russell dictó su última lección, cogió 21 rebotes y ganó su 11er anillo, 108-106.
Vídeo del final y post-partido, con entrevista en el vestuario al gran Bill Russell http://es.youtube.com/watch?v=VSAVusK3a1E
Al año siguiente, con Russell ya retirado, los Celtics no entraron ni en playoffs.
La rivalidad se dio una tregua durante los 70, y se hizo universal durante la década de los 80. En la temporada 1979/80 llegaron a ambos equipos dos jóvenes que se convertirían finalmente en auténticos mitos del baloncesto. A Boston llegaba el blanco y aparentemente desgarbado Larry Bird. A Los Angeles, el jugador de la eterna sonrisa, “Magic” Johnson. Desde la primera temporada las dos superestrellas rivalizaban en talento. El país entero suspiraba por verles finalmente en una final de la NBA, y rememorar el duelo entre las dos franquicias históricas.
Los Lakers ganaron el título en 1980 y 1982 a los Sixers de Philadelphia, y los Celtics ganaron en 1981 ante los Houston Rockets. Parecía como si una maldición impidiera ver la final soñada.

Nada de eso. En 1984 ambos equipos se plantaban por fin en la final. El mundo del deporte se paralizó para contemplar las series finales. Y, por supuesto, no defraudaron. Los Celtics eran el equipo “blanco” (tenían la plantilla con más jugadores blancos de la NBA), el de la austeridad y el orgullo (“Celtics Pride”), y los Lakers eran el equipo “negro”, el del espectáculo y la diversión (“Showtime”). Las finales se jugaban aún bajo el formato 2-2-1-1-1 (desde el año siguiente adoptaron el actual 2-3-2). En el primer partido, los Lakers ganaron en el mítico Boston Garden por 109-115. En el segundo, con los Celtics obligados al triunfo, los Lakers ganaban 113-115 a falta de 18 segundos cuando Gerald Henderson cortó un pase de James Worthy, anotó el empate y permitió la prórroga, en la que finalmente se impusieron los de Boston por 124-121.
Vídeo del famoso robo que cambió las finales. http://es.youtube.com/watch?v=BUx-O2DnPeg
Mención aparte merece este Gerald Henderson por dos cosas que casi nadie recuerda y que ahora os contamos. Fue el jugador que en 1979 luchaba por entrar en los Celtics con un joven talentoso hijo de inmigrantes griegos. El griego se lesionó antes del inicio de temporada y el puesto fue para Henderson. El apenado joven heleno cogió las maletas y volvió a la patria de sus padres. Su nombre: Nikos Gallis (un día hablaremos de este increíble jugador). La segunda cosa curiosa de Henderson es que, tras ese robo, su fama y cotización se elevaron muy por encima de su calidad real. El zorro presidente eterno de los Celtics, Red Auerbach, aprovechó ese momento y lo vendió a Seattle. El precio, la primera elección del draft de 1986. En ese draft los Celtics eligieron gracias a este movimiento en el número 2, y se hicieron con la joya que Auerbach había seguido desde hacía tiempo: Len Bias, el que habría sido el verdadero rival de Jordan. Dos días después de la elección, Bias murió de sobredosis de cocaína, y los Celtics no volvieron a ganar el título desde entonces.
Vídeo para que os hagáis una idea de cómo jugaba Len Bias
http://es.youtube.com/watch?v=4qHB7TAoUUc&feature=related
Pero volvamos a las finales del 84. El tercer partido fue una barrida total. Los Lakers desplegaron su famoso juego de contraataque y destrozaron a los Celtics por 137-104, con 21 asistencias espectaculares de “Magic” Johnson. Larry Bird vio su orgullo herido, se fue de la pista golpeando objetos y pronunció unas durísimas declaraciones contra sus propios compañeros, a los que llamó algo así como “nenazas”. El cuarto partido fue el de “La guerra total”. Los Celtics se emplearon con especial dureza. Se produjeron múltiples broncas. Las más famosas, las de la falta flagrante de McHale sobre Kurt Rambis o la mítica bronca “face to face” entre Kareem Abdul-Jabbar y Larry Bird.
Vïdeo de la bronca del 4º partido del 84.
Finalmente Boston ganó aquella batalla, ya todo un clásico, por 129-125 en la prórroga. El 5º fue para Boston en el llamado “Partido del calor”, pues se jugó a más de 37ºC por una sospechosa avería del aire acondicionado del vetusto Boston Garden. Los Angeles ganó el 6º y se llegó a un definitivo 7º en el Garden. Las audiencias televisivas se dispararon hasta límites desconocidos. Finalmente los Celtics se impusieron por 111-102 y Larry Bird fue elegido MVP de las finales.
El año siguiente, 1985, se volvieron a citar en las finales: la revancha. El formato era ya de 2-3-2, como actualmente. Los Celtics comenzaron en casa arrasando a los Lakers por 148-114 en el partido conocido como “El día de la masacre”. Pero, como hemos visto en tantas ocasiones, no conviene humillar a los grandes del deporte. En el 2º partido, también en Boston, el viejo Kareem Abdul-Jabbar jugó uno de los mejores partidos que se recuerdan. Acabó con 30 puntos, 17 rebotes y 8 asistencias y la serie se empataba 1-1. De vuelta a L.A., los Lakers ganaron 2 partidos y Boston uno. La serie volvía a Boston con 3-2 para los Lakers. En el 6º partido se produjo algo único. Los Lakers ganaron 100-111 y se convirtieron en el primer equipo (y hasta ahora único) en ganar un título de la NBA en la cancha de los Celtics. Una profanación en toda regla. Kareem fue elegido MVP de aquellas finales, con 38 añitos.
Vídeo del final de aquel histórico partido y la posterior celebración.
El año 1987 fue el último en ver una final entre los dos clásicos. Fue la final recordada sobre todo por el 4º partido, en el que ganaron los Lakers en Boston 106-107 gracias al famoso “Baby Sky Hook” de “Magic” Johnson.
Vídeo completo del útimo minuto de aquel partido. Todo un clásico
Los Lakers acabaron ganado 4-2 y “Magic” fue elegido MVP de las finales.

Desde entonces, los Lakers ganaron el anillo el año siguiente a los “Bad Boys” de Detroit, y volvieron a tener una época ganadora con la pareja Shaquille O´Neal-Kobe Bryant, que ganaron 3 anillos (2000, 2001 y 2002). Los Celtics, con la trágica muerte en 1986 de la figura sobre la que iban a levantar un nuevo proyecto, Len Bias, ha vivido dos décadas de travesía del desierto. Pero por fin están de vuelta. Con un poco de suerte, a lo mejor en pocos meses el mundo del deporte se planta de nuevo frente al televisor para ver el enésimo capítulo de la guerra total entre el orgullo irlandés de Boston y el espectáculo hollywoodiense de Los Angeles. Y Gasol, de protagonista.
Lakers-Celtics, hagan apuestas.

By Pepe

Éste era el post, casi premonitorio. Os dejamos también con sendos vídeos del showtime de los Lakers y del gran pájaro blanco Larry Bird. Disrutad de las Finales por excelencia
ÍNDICE DE RIVALIDADES:

Junio 4, 2008 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 6 comentarios

Grandes Rivalidades 3: Lakers-Celtics

La madrugada del jueves al viernes comienza por fin la gran final de la NBA, el duelo soñado. Atendiendo a las numerosas peticiones de nuestros visitantes, volvemos a publicar el post en el que el 15 de febrero hablábamos extensamente de esta gran rivalidad deportiva:

Ahora que se por fin se vuelve a hablar de una final Lakers-Celtics en la NBA, os explicamos la rivalidad entre estos dos equipos.

LOS ANGELES LAKERS-BOSTON CELTICS


Es la gran rivalidad del deporte americano. Juntos suman la mitad de los anillos de toda la Historia de la NBA (16 los verdes bostonianos y 14 los púrpura californianos).
Su rivalidad ha marcado varias épocas en la NBA, y comenzó especialmente en la década de los 60. Entre los años 1962 y 1969 los Celtics ganaron las finales frente a los Lakers nada menos que en 6 ocasiones. Toda una frustración para los Lakers de Jerry West y Elgin Baylor frente a los Celtics del gran Bill Russell, “Señor de los anillos”, el jugador con más anillos de la Historia (11). En 3 de esas 6 finales las series llegaron a un dramático séptimo partido, pero invariablemente siempre ganaban los intratables Celtics.
De esta primera tanda de finales destacó en especial la última, la del año 1969. Era el último año de Bill Russell, y los Celtics se convertían en el equipo más viejo de la Historia que llegaba a unas finales. En el otro lado, los favoritos y remozados Lakers, que ese año habían fichado al todopoderoso Wilt Chamberlain para que acompañara a West y Baylor en el empeño de acabar por fin con la dinastía dictatorial de los de Boston. Las finales llegaron al séptimo partido, a jugar en el Forum de Los Angeles. La expectación fue tremenda, y los aficionados californianos alardearon y prepararon una fiesta de celebración por todo lo alto. Antes de salir a la cancha, el viejo capitán de los Celtics, Bill Russell les dijo a sus compañeros: “Esta noche pueden pasar muchas cosas, menos que nos ganen. Chicos, no nos pueden ganar, somos los Celtics”. En un partido durísimo, Russell dictó su última lección, cogió 21 rebotes y ganó su 11er anillo, 108-106.
Vídeo del final y post-partido, con entrevista en el vestuario al gran Bill Russell http://es.youtube.com/watch?v=VSAVusK3a1E
Al año siguiente, con Russell ya retirado, los Celtics no entraron ni en playoffs.
La rivalidad se dio una tregua durante los 70, y se hizo universal durante la década de los 80. En la temporada 1979/80 llegaron a ambos equipos dos jóvenes que se convertirían finalmente en auténticos mitos del baloncesto. A Boston llegaba el blanco y aparentemente desgarbado Larry Bird. A Los Angeles, el jugador de la eterna sonrisa, “Magic” Johnson. Desde la primera temporada las dos superestrellas rivalizaban en talento. El país entero suspiraba por verles finalmente en una final de la NBA, y rememorar el duelo entre las dos franquicias históricas.
Los Lakers ganaron el título en 1980 y 1982 a los Sixers de Philadelphia, y los Celtics ganaron en 1981 ante los Houston Rockets. Parecía como si una maldición impidiera ver la final soñada.

Nada de eso. En 1984 ambos equipos se plantaban por fin en la final. El mundo del deporte se paralizó para contemplar las series finales. Y, por supuesto, no defraudaron. Los Celtics eran el equipo “blanco” (tenían la plantilla con más jugadores blancos de la NBA), el de la austeridad y el orgullo (“Celtics Pride”), y los Lakers eran el equipo “negro”, el del espectáculo y la diversión (“Showtime”). Las finales se jugaban aún bajo el formato 2-2-1-1-1 (desde el año siguiente adoptaron el actual 2-3-2). En el primer partido, los Lakers ganaron en el mítico Boston Garden por 109-115. En el segundo, con los Celtics obligados al triunfo, los Lakers ganaban 113-115 a falta de 18 segundos cuando Gerald Henderson cortó un pase de James Worthy, anotó el empate y permitió la prórroga, en la que finalmente se impusieron los de Boston por 124-121.
Vídeo del famoso robo que cambió las finales. http://es.youtube.com/watch?v=BUx-O2DnPeg
Mención aparte merece este Gerald Henderson por dos cosas que casi nadie recuerda y que ahora os contamos. Fue el jugador que en 1979 luchaba por entrar en los Celtics con un joven talentoso hijo de inmigrantes griegos. El griego se lesionó antes del inicio de temporada y el puesto fue para Henderson. El apenado joven heleno cogió las maletas y volvió a la patria de sus padres. Su nombre: Nikos Gallis (un día hablaremos de este increíble jugador). La segunda cosa curiosa de Henderson es que, tras ese robo, su fama y cotización se elevaron muy por encima de su calidad real. El zorro presidente eterno de los Celtics, Red Auerbach, aprovechó ese momento y lo vendió a Seattle. El precio, la primera elección del draft de 1986. En ese draft los Celtics eligieron gracias a este movimiento en el número 2, y se hicieron con la joya que Auerbach había seguido desde hacía tiempo: Len Bias, el que habría sido el verdadero rival de Jordan. Dos días después de la elección, Bias murió de sobredosis de cocaína, y los Celtics no volvieron a ganar el título desde entonces.
Vídeo para que os hagáis una idea de cómo jugaba Len Bias
http://es.youtube.com/watch?v=4qHB7TAoUUc&feature=related
Pero volvamos a las finales del 84. El tercer partido fue una barrida total. Los Lakers desplegaron su famoso juego de contraataque y destrozaron a los Celtics por 137-104, con 21 asistencias espectaculares de “Magic” Johnson. Larry Bird vio su orgullo herido, se fue de la pista golpeando objetos y pronunció unas durísimas declaraciones contra sus propios compañeros, a los que llamó algo así como “nenazas”. El cuarto partido fue el de “La guerra total”. Los Celtics se emplearon con especial dureza. Se produjeron múltiples broncas. Las más famosas, las de la falta flagrante de McHale sobre Kurt Rambis o la mítica bronca “face to face” entre Kareem Abdul-Jabbar y Larry Bird.
Vïdeo de la bronca del 4º partido del 84.
Finalmente Boston ganó aquella batalla, ya todo un clásico, por 129-125 en la prórroga. El 5º fue para Boston en el llamado “Partido del calor”, pues se jugó a más de 37ºC por una sospechosa avería del aire acondicionado del vetusto Boston Garden. Los Angeles ganó el 6º y se llegó a un definitivo 7º en el Garden. Las audiencias televisivas se dispararon hasta límites desconocidos. Finalmente los Celtics se impusieron por 111-102 y Larry Bird fue elegido MVP de las finales.
El año siguiente, 1985, se volvieron a citar en las finales: la revancha. El formato era ya de 2-3-2, como actualmente. Los Celtics comenzaron en casa arrasando a los Lakers por 148-114 en el partido conocido como “El día de la masacre”. Pero, como hemos visto en tantas ocasiones, no conviene humillar a los grandes del deporte. En el 2º partido, también en Boston, el viejo Kareem Abdul-Jabbar jugó uno de los mejores partidos que se recuerdan. Acabó con 30 puntos, 17 rebotes y 8 asistencias y la serie se empataba 1-1. De vuelta a L.A., los Lakers ganaron 2 partidos y Boston uno. La serie volvía a Boston con 3-2 para los Lakers. En el 6º partido se produjo algo único. Los Lakers ganaron 100-111 y se convirtieron en el primer equipo (y hasta ahora único) en ganar un título de la NBA en la cancha de los Celtics. Una profanación en toda regla. Kareem fue elegido MVP de aquellas finales, con 38 añitos.
Vídeo del final de aquel histórico partido y la posterior celebración.
El año 1987 fue el último en ver una final entre los dos clásicos. Fue la final recordada sobre todo por el 4º partido, en el que ganaron los Lakers en Boston 106-107 gracias al famoso “Baby Sky Hook” de “Magic” Johnson.
Vídeo completo del útimo minuto de aquel partido. Todo un clásico
Los Lakers acabaron ganado 4-2 y “Magic” fue elegido MVP de las finales.

Desde entonces, los Lakers ganaron el anillo el año siguiente a los “Bad Boys” de Detroit, y volvieron a tener una época ganadora con la pareja Shaquille O´Neal-Kobe Bryant, que ganaron 3 anillos (2000, 2001 y 2002). Los Celtics, con la trágica muerte en 1986 de la figura sobre la que iban a levantar un nuevo proyecto, Len Bias, ha vivido dos décadas de travesía del desierto. Pero por fin están de vuelta. Con un poco de suerte, a lo mejor en pocos meses el mundo del deporte se planta de nuevo frente al televisor para ver el enésimo capítulo de la guerra total entre el orgullo irlandés de Boston y el espectáculo hollywoodiense de Los Angeles. Y Gasol, de protagonista.
Lakers-Celtics, hagan apuestas.

By Pepe

Éste era el post, casi premonitorio. Os dejamos también con sendos vídeos del showtime de los Lakers y del gran pájaro blanco Larry Bird. Disrutad de las Finales por excelencia
ÍNDICE DE RIVALIDADES:

Junio 4, 2008 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | Aún no hay comentarios

Grandes Rivalidades 3: Lakers-Celtics

Ahora que se vuelve a hablar de una posible final Lakers-Celtics en la NBA, os explicamos la rivalidad entre estos dos equipos.

LOS ANGELES LAKERS-BOSTON CELTICS


Es la gran rivalidad del deporte americano. Juntos suman la mitad de los anillos de toda la Historia de la NBA (16 los verdes bostonianos y 14 los púrpura californianos).
Su rivalidad ha marcado varias épocas en la NBA, y comenzó especialmente en la década de los 60. Entre los años 1962 y 1969 los Celtics ganaron las finales frente a los Lakers nada menos que en 6 ocasiones. Toda una frustración para los Lakers de Jerry West y Elgin Baylor frente a los Celtics del gran Bill Russell, “Señor de los anillos”, el jugador con más anillos de la Historia (11). En 3 de esas 6 finales las series llegaron a un dramático séptimo partido, pero invariablemente siempre ganaban los intratables Celtics.
De esta primera tanda de finales destacó en especial la última, la del año 1969. Era el último año de Bill Russell, y los Celtics se convertían en el equipo más viejo de la Historia que llegaba a unas finales. En el otro lado, los favoritos y remozados Lakers, que ese año habían fichado al todopoderoso Wilt Chamberlain para que acompañara a West y Baylor en el empeño de acabar por fin con la dinastía dictatorial de los de Boston. Las finales llegaron al séptimo partido, a jugar en el Forum de Los Angeles. La expectación fue tremenda, y los aficionados californianos alardearon y prepararon una fiesta de celebración por todo lo alto. Antes de salir a la cancha, el viejo capitán de los Celtics, Bill Russell les dijo a sus compañeros: “Esta noche pueden pasar muchas cosas, menos que nos ganen. Chicos, no nos pueden ganar, somos los Celtics”. En un partido durísimo, Russell dictó su última lección, cogió 21 rebotes y ganó su 11er anillo, 108-106. Al año siguiente, con Russell ya retirado, los Celtics no entraron ni en playoffs.

La rivalidad se dio una tregua durante los 70, y se hizo universal durante la década de los 80. En la temporada 1979/80 llegaron a ambos equipos dos jóvenes que se convertirían finalmente en auténticos mitos del baloncesto. A Boston llegaba el blanco y aparentemente desgarbado Larry Bird. A Los Angeles, el jugador de la eterna sonrisa, “Magic” Johnson. Desde la primera temporada las dos superestrellas rivalizaban en talento. El país entero suspiraba por verles finalmente en una final de la NBA, y rememorar el duelo entre las dos franquicias históricas.
Los Lakers ganaron el título en 1980 y 1982 a los Sixers de Philadelphia, y los Celtics ganaron en 1981 ante los Houston Rockets. Parecía como si una maldición impidiera ver la final soñada.
Nada de eso. En 1984 ambos equipos se plantaban por fin en la final. El mundo del deporte se paralizó para contemplar las series finales. Y, por supuesto, no defraudaron. Los Celtics eran el equipo “blanco” (tenían la plantilla con más jugadores blancos de la NBA), el de la austeridad y el orgullo (“Celtics Pride”), y los Lakers eran el equipo “negro”, el del espectáculo y la diversión (“Showtime”). Las finales se jugaban aún bajo el formato 2-2-1-1-1 (desde el año siguiente adoptaron el actual 2-3-2). En el primer partido, los Lakers ganaron en el mítico Boston Garden por 109-115. En el segundo, con los Celtics obligados al triunfo, los Lakers ganaban 113-115 a falta de 18 segundos cuando Gerald Henderson cortó un pase de James Worthy, anotó el empate y permitió la prórroga, en la que finalmente se impusieron los de Boston por 124-121. Mención aparte merece este Gerald Henderson por dos cosas que casi nadie recuerda y que ahora os contamos. Fue el jugador que en 1979 luchaba por entrar en los Celtics con un joven talentoso hijo de inmigrantes griegos. El griego se lesionó antes del inicio de temporada y el puesto fue para Henderson. El apenado joven heleno cogió las maletas y volvió a la patria de sus padres. Su nombre: Nikos Gallis (un día hablaremos de este increíble jugador). La segunda cosa curiosa de Henderson es que, tras ese robo, su fama y cotización se elevaron muy por encima de su calidad real. El zorro presidente eterno de los Celtics, Red Auerbach, aprovechó ese momento y lo vendió a Seattle. El precio, la primera elección del draft de 1986. En ese draft los Celtics eligieron gracias a este movimiento en el número 2, y se hicieron con la joya que Auerbach había seguido desde hacía tiempo: Len Bias, el que habría sido el verdadero rival de Jordan. Dos días después de la elección, Bias murió de sobredosis de cocaína, y los Celtics no volvieron a ganar el título desde entonces.
Pero volvamos a las finales del 84. El tercer partido fue una barrida total. Los Lakers desplegaron su famoso juego de contraataque y destrozaron a los Celtics por 137-104, con 21 asistencias espectaculares de “Magic” Johnson. Larry Bird vio su orgullo herido, se fue de la pista golpeando objetos y pronunció unas durísimas declaraciones contra sus propios compañeros, a los que llamó algo así como “nenazas”. El cuarto partido fue el de “La guerra total”. Los Celtics se emplearon con especial dureza. Se produjeron múltiples broncas. Las más famosas, las de la falta flagrante de McHale sobre Kurt Rambis o la mítica bronca “face to face” entre Kareem Abdul-Jabbar y Larry Bird. Finalmente Boston ganó aquella batalla, ya todo un clásico, por 129-125 en la prórroga. El 5º fue para Boston en el llamado “Partido del calor”, pues se jugó a más de 37ºC por una avería del aire acondicionado del vetusto Boston Garden. Los Angeles ganó el 6º y se llegó a un definitivo 7º en el Garden. Las audiencias televisivas se dispararon hasta límites desconocidos. Finalmente los Celtics se impusieron por 111-102 y Larry Bird fue elegido MVP de las finales.
El año siguiente, 1985, se volvieron a citar en las finales: la revancha. El formato era ya de 2-3-2, como actualmente. Los Celtics comenzaron en casa arrasando a los Lakers por 148-114 en el partido conocido como “El día de la masacre”. Pero, como hemos visto en tantas ocasiones, no conviene humillar a los grandes del deporte. En el 2º partido, también en Boston, el viejo Kareem Abdul-Jabbar jugó uno de los mejores partidos que se recuerdan. Acabó con 30 puntos, 17 rebotes y 8 asistencias y la serie se empataba 1-1. De vuelta a L.A., los Lakers ganaron 2 partidos y Boston uno. La serie volvía a Boston con 3-2 para los Lakers. En el 6º partido se produjo algo único. Los Lakers ganaron 100-111 y se convirtieron en el primer equipo (y hasta ahora único) en ganar un título de la NBA en la cancha de los Celtics. Una profanación en toda regla. Kareem fue elegido MVP de aquellas finales, con 38 añitos.
El año 1987 fue el último en ver una final entre los dos clásicos. Fue la final recordada sobre todo por el 4º partido, en el que ganaron los Lakers en Boston 106-107 gracias al famoso “Baby Sky Hook” de “Magic” Johnson. Los Lakers acabaron ganado 4-2 y “Magic” fue elegido MVP de las finales.

Desde entonces, los Lakers ganaron el anillo el año siguiente a los “Bad Boys” de Detroit, y volvieron a tener una época ganadora con la pareja Shaquille O´Neal-Kobe Bryant, que ganaron 3 anillos (2000, 2001 y 2002). Los Celtics, con la trágica muerte en 1986 de la figura sobre la que iban a levantar un nuevo proyecto, Len Bias, ha vivido dos décadas de travesía del desierto. Pero por fin están de vuelta. Con un poco de suerte, a lo mejor en pocos meses el mundo del deporte se planta de nuevo frente al televisor para ver el enésimo capítulo de la guerra total entre el orgullo irlandés de Boston y el espectáculo hollywoodiense de Los Angeles. Y Gasol, de protagonista.
Lakers-Celtics, hagan apuestas.

By Pepe

ÍNDICE DE RIVALIDADES:

Febrero 15, 2008 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 3 comentarios

Grandes rivalidades 2: Karpov-Kasparov

Aprovechando que acaba de concluir la Copa del Mundo de ajedrez (torneo para elegir aspirante a luchar por el Mundial contra el campeón el año que viene, en el que casi sorprende “nuestro” Alexei Shirov), retomamos la sección de rivalidades con esta histórica confrontación ajedrecista.

KARPOV – KASPAROV

El duelo de la doble K. Las grandes rivalidades históricas en el deporte lo son sobre todo porque consiguen que cientos de millones de personas se interesen por ellas sin ser grandes aficionados al deporte en cuestión. Ejemplo claro de ello fue el rosario de duelos históricos entre las dos K del ajedrez mundial.

Tras una etapa, a inicios de los 70, en que el duelo por conseguir el cetro mundial del ajedrez era un capítulo más de la Guerra Fría (Boris Spassky contra Bobby Fischer), en 1975 se proclamó campeón el ruso Anatoli Karpov, brillante joven que demostró unas cualidades arrolladoras. Tras varias defensas del tíulo exitosas, en 1984 se cruzó en su camino un aspirante de 22 años, de nombre Gary Kasparov.

Como suele pasar en las grandes rivalidades deportivas más recordadas, no sólo se enfrentaban 2 formas de jugar al ajedrez, sino también 2 formas de ver el mundo. Karpov era el ajedrecista “oficial”, el perfecto representante del aparato en la Unión Soviética, y el joven Kasparov era el “hijo del cambio”, el ajedrecista de la “perestroika” que estaba a punto de florecer. El campeonato, celebrado en Moscú, fue sencillamente devastador. Se jugaba al que ganara 6 partidas, sin límite de tiempo, y Karpov ganaba con facilidad 4-0 con sólo 9 partidas disputadas. Era un paseo militar, pero las cosas cambiaron. Se sucedieron innumerables tablas hasta que, en la partida 27, Karpov logró el 5-0. En la partida 31 la posición era muy favorable para Karpov, pero una increíble y brlillantísima defensa del aspirante dejó a todos boquiabiertos y la partida en tablas. A partir de ahí, el campeón quedó fundido, perdió la siguiente, y cuando todos habían dado por hecha su fácil victoria, Kasparov comenzó a plantarle cara, cada vez más agresivo, hasta el punto de ponerse 5-3 tras ganar la partida 47 y la 48. En ese momento se produjo una de las decisiones más polémicas de la historia del deporte. El presidente de la FIDE (Federación Mundial de Ajedrez), Florencio Campomanes, decidió suspender el campeonato alegando que, tras 6 meses, era casi inhumano continuar.

La prensa occidental lo consideró un complot intolerable, y se puso de parte de Kasparov. El año siguiente, en 1985, el campeonato comenzó de cero, con nuevas normas, ya que se jugaba al mejor de 24 partidas, cada victoria sumaba un punto y las tablas medio punto. Ganó Kasparov 13-11, convirtiéndose por fin en campeón mundial, el más joven de la historia.

Kasparov volvió a derrotar a Karpov en los siguintes campeonatos mundiales: en 1986 12,5-11,5; en 1987 en Sevilla 12-12 (retuvo su corona in extremis en la última partida); y en 1990 ganó 12,5-11,5. Fue su último mundial. En 1993 Kasparov abanderó un cisma en el ajedrez mundial contra la FIDE, y ambos maestros siguieron caminos dfeentes.

La doble K se había enfrentado en ¡¡144 partidas!! a través de casi 10 años. La superioridad de ambos sobre el resto de aspirantes era insultante. Fue la época dorada del ajedrez de competición, años en los que cientos de millones de personas, que nunca habían movido un peón, se hicieron forofos de alguno de los 2 grandes maestros. No era sólo ajedrez. Era como si en un tablero se estuviera dilucidando el futuro del mundo, comunismo o “apertura”.

El duelo que vino del frío fue en realidad uno de los más incandescentes.

Diciembre 16, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 3 comentarios

Grandes rivalidades 2: Karpov-Kasparov

Aprovechando que acaba de concluir la Copa del Mundo de ajedrez (torneo para elegir aspirante a luchar por el Mundial contra el campeón el año que viene, en el que casi sorprende “nuestro” Alexei Shirov), retomamos la sección de rivalidades con esta histórica confrontación ajedrecista.

KARPOV – KASPAROV

El duelo de la doble K. Las grandes rivalidades históricas en el deporte lo son sobre todo porque consiguen que cientos de millones de personas se interesen por ellas sin ser grandes aficionados al deporte en cuestión. Ejemplo claro de ello fue el rosario de duelos históricos entre las dos K del ajedrez mundial.

Tras una etapa, a inicios de los 70, en que el duelo por conseguir el cetro mundial del ajedrez era un capítulo más de la Guerra Fría (Boris Spassky contra Bobby Fischer), en 1975 se proclamó campeón el ruso Anatoli Karpov, brillante joven que demostró unas cualidades arrolladoras. Tras varias defensas del tíulo exitosas, en 1984 se cruzó en su camino un aspirante de 22 años, de nombre Gary Kasparov.

Como suele pasar en las grandes rivalidades deportivas más recordadas, no sólo se enfrentaban 2 formas de jugar al ajedrez, sino también 2 formas de ver el mundo. Karpov era el ajedrecista “oficial”, el perfecto representante del aparato en la Unión Soviética, y el joven Kasparov era el “hijo del cambio”, el ajedrecista de la “perestroika” que estaba a punto de florecer. El campeonato, celebrado en Moscú, fue sencillamente devastador. Se jugaba al que ganara 6 partidas, sin límite de tiempo, y Karpov ganaba con facilidad 4-0 con sólo 9 partidas disputadas. Era un paseo militar, pero las cosas cambiaron. Se sucedieron innumerables tablas hasta que, en la partida 27, Karpov logró el 5-0. En la partida 31 la posición era muy favorable para Karpov, pero una increíble y brlillantísima defensa del aspirante dejó a todos boquiabiertos y la partida en tablas. A partir de ahí, el campeón quedó fundido, perdió la siguiente, y cuando todos habían dado por hecha su fácil victoria, Kasparov comenzó a plantarle cara, cada vez más agresivo, hasta el punto de ponerse 5-3 tras ganar la partida 47 y la 48. En ese momento se produjo una de las decisiones más polémicas de la historia del deporte. El presidente de la FIDE (Federación Mundial de Ajedrez), Florencio Campomanes, decidió suspender el campeonato alegando que, tras 6 meses, era casi inhumano continuar.

La prensa occidental lo consideró un complot intolerable, y se puso de parte de Kasparov. El año siguiente, en 1985, el campeonato comenzó de cero, con nuevas normas, ya que se jugaba al mejor de 24 partidas, cada victoria sumaba un punto y las tablas medio punto. Ganó Kasparov 13-11, convirtiéndose por fin en campeón mundial, el más joven de la historia.

Kasparov volvió a derrotar a Karpov en los siguintes campeonatos mundiales: en 1986 12,5-11,5; en 1987 en Sevilla 12-12 (retuvo su corona in extremis en la última partida); y en 1990 ganó 12,5-11,5. Fue su último mundial. En 1993 Kasparov abanderó un cisma en el ajedrez mundial contra la FIDE, y ambos maestros siguieron caminos dfeentes.

La doble K se había enfrentado en ¡¡144 partidas!! a través de casi 10 años. La superioridad de ambos sobre el resto de aspirantes era insultante. Fue la época dorada del ajedrez de competición, años en los que cientos de millones de personas, que nunca habían movido un peón, se hicieron forofos de alguno de los 2 grandes maestros. No era sólo ajedrez. Era como si en un tablero se estuviera dilucidando el futuro del mundo, comunismo o “apertura”.

El duelo que vino del frío fue en realidad uno de los más incandescentes.

Diciembre 16, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 3 comentarios

Grandes rivalidades 2: Karpov-Kasparov

Aprovechando que acaba de concluir la Copa del Mundo de ajedrez (torneo para elegir aspirante a luchar por el Mundial contra el campeón el año que viene, en el que casi sorprende “nuestro” Alexei Shirov), retomamos la sección de rivalidades con esta histórica confrontación ajedrecista.

KARPOV – KASPAROV

El duelo de la doble K. Las grandes rivalidades históricas en el deporte lo son sobre todo porque consiguen que cientos de millones de personas se interesen por ellas sin ser grandes aficionados al deporte en cuestión. Ejemplo claro de ello fue el rosario de duelos históricos entre las dos K del ajedrez mundial.

Tras una etapa, a inicios de los 70, en que el duelo por conseguir el cetro mundial del ajedrez era un capítulo más de la Guerra Fría (Boris Spassky contra Bobby Fischer), en 1975 se proclamó campeón el ruso Anatoli Karpov, brillante joven que demostró unas cualidades arrolladoras. Tras varias defensas del tíulo exitosas, en 1984 se cruzó en su camino un aspirante de 22 años, de nombre Gary Kasparov.

Como suele pasar en las grandes rivalidades deportivas más recordadas, no sólo se enfrentaban 2 formas de jugar al ajedrez, sino también 2 formas de ver el mundo. Karpov era el ajedrecista “oficial”, el perfecto representante del aparato en la Unión Soviética, y el joven Kasparov era el “hijo del cambio”, el ajedrecista de la “perestroika” que estaba a punto de florecer. El campeonato, celebrado en Moscú, fue sencillamente devastador. Se jugaba al que ganara 6 partidas, sin límite de tiempo, y Karpov ganaba con facilidad 4-0 con sólo 9 partidas disputadas. Era un paseo militar, pero las cosas cambiaron. Se sucedieron innumerables tablas hasta que, en la partida 27, Karpov logró el 5-0. En la partida 31 la posición era muy favorable para Karpov, pero una increíble y brlillantísima defensa del aspirante dejó a todos boquiabiertos y la partida en tablas. A partir de ahí, el campeón quedó fundido, perdió la siguiente, y cuando todos habían dado por hecha su fácil victoria, Kasparov comenzó a plantarle cara, cada vez más agresivo, hasta el punto de ponerse 5-3 tras ganar la partida 47 y la 48. En ese momento se produjo una de las decisiones más polémicas de la historia del deporte. El presidente de la FIDE (Federación Mundial de Ajedrez), Florencio Campomanes, decidió suspender el campeonato alegando que, tras 6 meses, era casi inhumano continuar.

La prensa occidental lo consideró un complot intolerable, y se puso de parte de Kasparov. El año siguiente, en 1985, el campeonato comenzó de cero, con nuevas normas, ya que se jugaba al mejor de 24 partidas, cada victoria sumaba un punto y las tablas medio punto. Ganó Kasparov 13-11, convirtiéndose por fin en campeón mundial, el más joven de la historia.

Kasparov volvió a derrotar a Karpov en los siguintes campeonatos mundiales: en 1986 12,5-11,5; en 1987 en Sevilla 12-12 (retuvo su corona in extremis en la última partida); y en 1990 ganó 12,5-11,5. Fue su último mundial. En 1993 Kasparov abanderó un cisma en el ajedrez mundial contra la FIDE, y ambos maestros siguieron caminos dfeentes.

La doble K se había enfrentado en ¡¡144 partidas!! a través de casi 10 años. La superioridad de ambos sobre el resto de aspirantes era insultante. Fue la época dorada del ajedrez de competición, años en los que cientos de millones de personas, que nunca habían movido un peón, se hicieron forofos de alguno de los 2 grandes maestros. No era sólo ajedrez. Era como si en un tablero se estuviera dilucidando el futuro del mundo, comunismo o “apertura”.

El duelo que vino del frío fue en realidad uno de los más incandescentes.

Diciembre 16, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | Aún no hay comentarios

Grandes Rivalidades

Hoy inauguramos una nueva sección sobre las grandes rivalidades deportivas de la historia, esperamos que les guste.

MARTINA NAVRATILOVA – CHRIS EVERT


Para los analistas americanos más destacados ésta es la más grande rivalidad deportiva de la Historia. “The greatest rivalry in the history of sport”, dicen ellos. Se extendió en el tiempo más que ninguna otra, y tuvo más capítulos que ninguna en cualquier deporte. Comenzó en 1973 y concluyó en 1988. 15 años de batallas y revanchas en todas las superficies y lugares del mundo entre las dos mejores tenistas de la Historia, con permiso de Steffi Graf.

Se enfrentaron 80 veces, siendo con diferencia el partido de tenis que más veces se ha repetido en todos los tiempos, ya sea masculino o femenino. Disputaron nada menos que 14 finales del Grand Slam, en las que Navratilova se impuso 10 veces por 4 de Evert. No detallaremos todas sus finales, porque acabaríamos por abrumar al más paciente de los lectores. Chris Evert sólo se quedó con una espina clavada: nunca pudo ganar a su archirival en una final de Wimbledon, de las 5 que disputaron.
Finalmente, cuando Chris Evert se retiró acumulaba nada menos que 18 Grand Slams (7 Roland Garros, 6 US Open, 3 Wimbledon y 3 Open de Australia). Sumó la friolera de 157 victorias en torneos del circuito, una verdadera salvajada.

Pocos años después, la longeva Navratilova, estadounidense de origen checo, se retiraba también con 18 Grand Slams a sus espaldas (9 Wimbledon, 4 US Open, 3 Open de Australia y 2 Roland Garros). Sumaba una cifra estratosférica nunca igualada por tenista alguno, sea hombre o mujer: había ganado 167 torneos del circuito.
Durante los 15 años en que dominaron el tenis mundial, Navratilova y Evert se profesaron una gran admiración y respeto mutuos. Fueron un ejemplo de rivalidad sin tregua pero dentro de los cauces deportivos. Elevaron las cotas de audiencia e interés por el deporte femenino a niveles nunca alcanzados desde entonces.
Jugaron 80 veces, 43-37 para Navratilova, pero seguro que en algún sitio siguen luchando la astuta e intuitiva Evert contra la apisonadora Navratilova. ¿Quién ganará esta vez?
By Pepe

Noviembre 24, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 1 comentario

Grandes Rivalidades

Hoy inauguramos una nueva sección sobre las grandes rivalidades deportivas de la historia, esperamos que les guste.

MARTINA NAVRATILOVA – CHRIS EVERT


Para los analistas americanos más destacados ésta es la más grande rivalidad deportiva de la Historia. “The greatest rivalry in the history of sport”, dicen ellos. Se extendió en el tiempo más que ninguna otra, y tuvo más capítulos que ninguna en cualquier deporte. Comenzó en 1973 y concluyó en 1988. 15 años de batallas y revanchas en todas las superficies y lugares del mundo entre las dos mejores tenistas de la Historia, con permiso de Steffi Graf.

Se enfrentaron 80 veces, siendo con diferencia el partido de tenis que más veces se ha repetido en todos los tiempos, ya sea masculino o femenino. Disputaron nada menos que 14 finales del Grand Slam, en las que Navratilova se impuso 10 veces por 4 de Evert. No detallaremos todas sus finales, porque acabaríamos por abrumar al más paciente de los lectores. Chris Evert sólo se quedó con una espina clavada: nunca pudo ganar a su archirival en una final de Wimbledon, de las 5 que disputaron.
Finalmente, cuando Chris Evert se retiró acumulaba nada menos que 18 Grand Slams (7 Roland Garros, 6 US Open, 3 Wimbledon y 3 Open de Australia). Sumó la friolera de 157 victorias en torneos del circuito, una verdadera salvajada.

Pocos años después, la longeva Navratilova, estadounidense de origen checo, se retiraba también con 18 Grand Slams a sus espaldas (9 Wimbledon, 4 US Open, 3 Open de Australia y 2 Roland Garros). Sumaba una cifra estratosférica nunca igualada por tenista alguno, sea hombre o mujer: había ganado 167 torneos del circuito.
Durante los 15 años en que dominaron el tenis mundial, Navratilova y Evert se profesaron una gran admiración y respeto mutuos. Fueron un ejemplo de rivalidad sin tregua pero dentro de los cauces deportivos. Elevaron las cotas de audiencia e interés por el deporte femenino a niveles nunca alcanzados desde entonces.
Jugaron 80 veces, 43-37 para Navratilova, pero seguro que en algún sitio siguen luchando la astuta e intuitiva Evert contra la apisonadora Navratilova. ¿Quién ganará esta vez?
By Pepe

Noviembre 24, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | 1 comentario

Grandes Rivalidades

Hoy inauguramos una nueva sección sobre las grandes rivalidades deportivas de la historia, esperamos que les guste.

MARTINA NAVRATILOVA – CHRIS EVERT


Para los analistas americanos más destacados ésta es la más grande rivalidad deportiva de la Historia. “The greatest rivalry in the history of sport”, dicen ellos. Se extendió en el tiempo más que ninguna otra, y tuvo más capítulos que ninguna en cualquier deporte. Comenzó en 1973 y concluyó en 1988. 15 años de batallas y revanchas en todas las superficies y lugares del mundo entre las dos mejores tenistas de la Historia, con permiso de Steffi Graf.

Se enfrentaron 80 veces, siendo con diferencia el partido de tenis que más veces se ha repetido en todos los tiempos, ya sea masculino o femenino. Disputaron nada menos que 14 finales del Grand Slam, en las que Navratilova se impuso 10 veces por 4 de Evert. No detallaremos todas sus finales, porque acabaríamos por abrumar al más paciente de los lectores. Chris Evert sólo se quedó con una espina clavada: nunca pudo ganar a su archirival en una final de Wimbledon, de las 5 que disputaron.
Finalmente, cuando Chris Evert se retiró acumulaba nada menos que 18 Grand Slams (7 Roland Garros, 6 US Open, 3 Wimbledon y 3 Open de Australia). Sumó la friolera de 157 victorias en torneos del circuito, una verdadera salvajada.

Pocos años después, la longeva Navratilova, estadounidense de origen checo, se retiraba también con 18 Grand Slams a sus espaldas (9 Wimbledon, 4 US Open, 3 Open de Australia y 2 Roland Garros). Sumaba una cifra estratosférica nunca igualada por tenista alguno, sea hombre o mujer: había ganado 167 torneos del circuito.
Durante los 15 años en que dominaron el tenis mundial, Navratilova y Evert se profesaron una gran admiración y respeto mutuos. Fueron un ejemplo de rivalidad sin tregua pero dentro de los cauces deportivos. Elevaron las cotas de audiencia e interés por el deporte femenino a niveles nunca alcanzados desde entonces.
Jugaron 80 veces, 43-37 para Navratilova, pero seguro que en algún sitio siguen luchando la astuta e intuitiva Evert contra la apisonadora Navratilova. ¿Quién ganará esta vez?
By Pepe

Noviembre 24, 2007 Publicado por latertuliadeportiva | Rivalidades | | Aún no hay comentarios